CARTA A VENEZUELA LIBRE

Fraterno mensaje  al exilio y al noble pueblo venezolano:
Tiempos de honda tribulación, pero también, momentos de gran fortalecimiento y hermandad son los que vivimos con una Venezuela sometida aún al imperio de la dictadura genocida del chavismo de Nicolás Maduro, sin que el mundo haga lo suficiente por ponerle fin a este drama que le viene costando vidas e historia a este noble pueblo.
El abuso, la violencia, la persecución, la prisión, el asesinato y el exilio dañan a nuestros hermanos, pero esa es una experiencia que conocemos bien, porque esos males construyen en medio de lo malo que significa, una gran fraternidad, una imbatible resistencia heroica, mucha mística y esperanza tal como aprendimos en Perú tras la larga lucha que emprendió  Haya de la Torre -quién quiso tanto a Venezuela-, en su confrontación contra las dictaduras de todo pelaje.
Por eso, no constituye una generalidad la miseria que destila odio cainita tras el anonimato en mensajes y actitudes contra los hijos de la patria de Bolívar. La solidaridad expresada en la trascendente fraternidad hacia la gran Patria Indoamericana, es, con el pensamiento bolivariano auténtico, grande y fuerte por que expresa una total identificación con el destino común que nos une y que se eleva por encima de la inquina, así como sobre las pequeñeces chovinistas y ridículas de unos pocos.
 
Mas temprano que tarde allá, en la tierra de Rómulo Betancourt, donde  el heroico pueblo derrocó a Pérez Jiménez antes y ahora batalla contra el chavismo, sé que todo cambiará, y entonces aquí  nos quedará, tal y como como ustedes lo hicieron con nosotros en los aciagos días de la dictadura en Perú, la enorme satisfacción de haberle extendido la mano al hermano doliente, a quien lucha por su libertad y lo hace con dignidad.
 
Abrazo, fuerte, militante   y solidario con Venezuela libre.